Pues se me ha 'cortao' el rollo de repente y la comida de tarro sabatino que me traía ha desaparecido como por encanto, acerca de la debida presentación de los novillos en las diversas plazas de toros, según mi entender, mirando esta verónica de
Morante de la Puebla del Río Guadalquivir.
Morante de la Puebla del Río Guadalquivir.
Quedan dos entradas, una con una foto de un monicaco, como le digo a Judas Iscariote más atrás, y otra de un garlopo lidiado como novillo en la Monumental de Madrid, que es a donde yo quiero llegar, y llegaré. El tema da para mucho como podrán comprender, pido oxígeno, que mañana empieza la temporada venteña y volvermos al redil mentalizados.
La foto como tal, de las Fallas de este año, feria que no he visto ni por la televisión salvo la corrida de Adolfo y la de Juan Pedro, es perfecta en tiempos de fotógrafos taurinos pésimos y me gustaría conocer el nombre del autor. Ese fondo de arena tipo telón sin ninguna señal de nada en el pulcro albero, captado perfectamente el comento justo del toreo grande, milimétricamente, y a estos fotógrafos de toros de hoy día me gustaría verlos a mí sin máquinas con motor supersónico, ayudando la Divinidad al conjunto con una combinación de colores tan extravagantes, que sólo pueden añadirle torería porque el hombre que viste así es un torero.
Verónica de ejecución perfecta y no hay más que hablar.
Con esa cochina gracia corporal de algunos mortales en exclusiva, miren los pies y confórmesen, vayan subiendo y reparen en la cintura, y en las muñecas, pies, cintura y muñecas, que es el trifásico que enchufa con la electricidad del toreo, el del calambre, y a partir de aquí estoy yo por dejar de sacar una sola foto en este blog de un tío al que se le vea la suela del zapato toreando, con la puntera de un pie pinchada en la arena y el culo apretado como si le fueran a poner inyecciones, a no ser levemente al vaciar, y no en todos los casos.
Moraleja: ya sabrán ustedes por lo escrito esta semana por José Luis Suárez-Guanes, que está publicando unas memorias taurinas en 6T6 que están siendo devoradas por el Madrid chanador en su totalidad, como es lógico, que soy la propietaria por regalo del mismo de una foto (del gran Mary, Peligros, 8, Madrid) que le dedicó Gitanillo de Triana a su señor padre y que el viejo conde del Valle de Pendueles conservó hasta su muerte con especial cariño. Pues bien, varias personas hemos intentado imitar exactamente la postura de Gitanillo en la fotografía, sin toro, que con toro ya ni les cuento, con la prodigiosa naturalidad de Rafael Vega de los Reyes frente a un pavo y no ha habido todavía uno que haya sido capaz de aproximarse, con la toalla, en el pasillo de casa y con el público a su favor.
Taichí puro, déjense ustedes de tanto gimnasio y tanta carrera en calzoncillos -fuera gorilones en todas las especies- e imiten la postura de Morante toreando a la verónica de la manera que se aprecia. Y, si lo consiguen por un casual durante un par de minutos sin que les chasque un hueso, les garantizo yo que se van a encontrar ustedes ligeros como plumas e hiperventilados al máximo.
Foto vía @javiehernandez76










