Ni que decir tiene que esta entrada antes de verme obligada a interrumpirla dejando en pantalla únicamente título y fotografía, iba en apoyo de la gente de sevillataurina, página que no conocía y que enlazo raudo, con ánimos de ayudar a difundir el escándalo que nos han descubierto testigos directos de los territorios maestrantes sobre el veterinario enchufado Álvaro Pedregosa, que de seguir el caso como sería de desear hasta pulir responsabilidades bien podríamos llamarlo de aquí por delante Operación Pedregosa.Mientras Carmen Tovar, Delegada de la Junta de Andalucía en Sevilla,
parece hacer oídos sordos y ni se inmuta tras el escándalo lo cual viene a demostrarnos que la información es válida, la marmota portavoz del PSOE en el Senado de España, Carmen Silva, hace unas declaraciones demoledoras sobre algo que desconoce como muy dicharachera la tía, a la que se procurará dar réplica.
Carmen I, la enchufista, taurinita de callejones, debe dimitir o aclarar a su electorado el corrupto asunto que nos ocupa, más al ciudadano en general y al aficionado en particular aunque no la hayamos votado, que cada día recuerda el caso más en cierto modo al caso de la rubia platino sabinera, tipejas en el Poder.
¿Y la prensa taurina, ha descolgado un teléfono para investigar?
Se ignora. Todo lo que se sabe por ahora gracias a espacios marginales de la bendita Internet -enhorabuena, señores- es que la Delegada de la Junta de Andalucía ha colocado en un cargo de la envergadura del de ser uno de los responsables del toro que se lidia en los sacrosantos arenales del Baratillo a un inepto. Sin duda ninguna lo de inepto pues el tal Álvaro Pedregosa está calificado con un cero en su faceta taurina por el Colegio de Veterinarios al que pertenece, y piensa una que el tema periodísticamente es de obligado seguimiento por parte de todas aquellas publicaciones de la especialidad, más páginas de diarios nacionales a todo trapo tratando en titulares tan feo asunto en tribunas de toros o, por qué no, de política nacional y otras cloacas.
Ah, no pretendo dar lecciones a nadie, triperos varios y otros atolondrados muchachos, sólo exijo derecho a la información, que a estos niveles de nuestros gobernantes de altura es de obligado servicio para la audiencia por mucho miedo que os dé hincarle el diente al espinoso tema.
Compañeros, la prensa que estáis haciendo no se sostiene y estáis contribuyendo a acabar con el toreo. Me preocuparía personalmente estar en vuestro caso, y generalizo sin ruborizarme, pues es posible que no pasando mucho tiempo a algunos de vosotros se le pudieran pedir responsabilidades en serio y la gente ya un pelín hasta los mismísimos pergolatos descubriera la tostada, que la conoce hasta el gato, que es gorda la tostá.













