viernes, 22 de mayo de 2009

Libro y felicitación

Aproximadamente a estas horas de un día como hoy de hace tres años, 22 de mayo, Santa Rita de Casia, abogada de lo imposible, comencé a escribir mi primer libro, cuya portada reproduzco.
Tras irlo dejando y dejando por miedo a enfrentarme a una obra que no sabía si llegaría a dominar, no tuve más remedio que asumir el reto y cumplir lo pactado con mi editora y amiga mi queridísima Olga Adeva.
Recuerdo perfectamente el momento aquel.
Minutos antes de sentarme frente al ordenador portátil que me esperaba encendido y con la boca abierta como preparado para tragarme, bajé a por tabaco al 'Dos Passos', bar cuyo nombre esta puesto en memoria del autor de Manhattan Transfer pues siempre que vino a España lo frecuentó, cuando al fondo de la barra observé que Moncho Alpunte tomaba café en soledad.
Ni corta ni perezosa me acerqué al escritor madrileño, que hoy precisamente también cumple años -felicidades, tron- y le espeté,
"Oye, Alpuente, no te lo creerás pero ahora en cuanto suba a casa me voy a poner a escribir un libro".
Bastante sorprendido, fue y me contestó estupefacto,
"Pues ya sabes, escribir, escribir y escribir, no te queda otro remedio".
Y no crean que el consejo no me sirvió. A él acudí cada vez que durante aquel verano y humo de infame recuerdo flaqueé, que fueron muchas veces, hasta que el 24 de septiembre el trabajo estaba entregado en Espasa tal y como se había acordado, y yo me sentí la mujer más feliz de mundo.
¿Me permiten que me felicite a mí misma tal día como hoy?

Ave, Morante de la Puebla del Río

jueves, 21 de mayo de 2009

Sobre don José Rufino

Aquí el que ha dado en el clavo esta mañana recién levantados ha sido Malaka cuando ha dicho en su blog, mas o menos pues no copio textual, que el caso de don José Rufino y su ganadería es algo muy típico de la plaza de de toros de Madrid.
Efectivamente, Madrid siempre ha contado con una serie de abonados recién llegados, queriendo sacar la cresta. Repásese el plantel de los Íntegros después de que nos presenten acreditación que aporte la experiencia individual de cada uno como espectadores de fasto en los tendidos madrileños, y me darán la razón.
Esta clase de público de toros que ha llegado tarde y se entiende que cada uno puede llegar a las cosas cuando le pete, siempre, al igual que ahora, ha querido destacar sobre el resto inmenso que echamos los dientes sentados en la cantería venteña, y para ello históricamente se han arrimado a la sabiduría más radical que se ha venido localizando en varios sectores de la plaza, actualmente en el tendido 7, o lo que quede de él.
Gente retrasada a la hora de incorporarse, que ante el deslumbre tardío y la intensidad emocional que acarrea una corrida de toros presenciada en la primera plaza del mundo, siente unos deseos irrefrenables de participar en ella como sea, perdiendo el oremus por crear opinión y figurar por los pasillos como parte intrínseca del espectáculo mucho más allá de lo que le da derecho el pasarse por taquilla y exigir calidad por el producto que pagan.
Todos ustedes saben del espécimen del que hablo, es un clásico, se da como setas por los alrededores de todas la plazas del mundo. Pero el irritante fenómeno contemporáneo que afecta a la calle de Alcalá y sus alrededores reside en que esos espectadores tan limitados en conocimientos hasta ahora no contaban con voz ni voto, pudiendo darse el caso que en otros tiempos un aguerrido serrano chanador con mando en plaza -saludos isidriles, Rosco- le metiera un capón al osado neófito con riesgo seguro de partirle la calva.
Don José Rufino es un anciano con pinta de profesor chiflado que en vez de apoltronarse y dar la paliza pasa sus días en sus investigaciones, sus libros y sus toros, sin hacerle mal a nadie. Pero un día de mayo del año pasado vino a lidiar a los arenales del Foro entrando por la puerta de atrás, y de la noche a la mañana don José Rufino quedó a su edad convertido en toda una rutilante estrella del toreo elevada a los altares por aquellos novatos crecidos que pretenden llevar la batuta por sol, llenos de tópicos y prejuicios, que son incapaces de reconocer y jalear un triunfo en aquellos profesionales que no son de su círculo, así como de reprobar o reconocer un fracaso en aquellos que sí lo son.
El lanzamiento de don José Rufino como sorprendente luminaria del apagado firmamento ganadero llegó desde la Asociación el Toro de Madrid durante el pasado invierno, donde y cuando el anciano invitado a una tertulia y muy en su papel de reinona sacudió un par de frases que dejaron a más de uno patidifuso, convidando el viejo posteriormente como corresponde a una merendola en su finca al grueso de aquella asociación que dejó consolidada un día, con el respeto de todos, José Tomás Albero. Hoy aquella magna obra es un nido de grillos medio abandonado a su suerte que pega unos bandazos que alucinan, con un vicipresidente al que servidora acusa de taurinamente corrupto sin que el sujeto se inmute, ni se observe tampoco ninguna reacción al respecto por parte del resto de nombres que componen la junta directiva de la entidad.
Pero la corrida de don José Rufino del año pasado que lo metió en el santoral, preciosa, muy requetebién presentada y muy variada de capa, no fue ni mucho menos la gran corrida de toros de Madrid. Ni la de este año, también muy bonita, también muy bien presentada y también muy variada de capa, ha sido tan mala como para acribillar a su ochentón criador y darle la feria al abuelo pues la corrida no se lidió en óptimas condiciones físicas.
Que estaba invalida, dicen, ¿no?, pues no.
Todos aquellos aficionados que procedemos del campo, mayormente de la dehesa rayana, a la conclusión de festejo sabíamos que los seis toros salieron enfermos los seis como dicen los doctores hoy -¿alguna mano negra?- pues no es normal en ganadería que seis ejemplares de una misma familia se desplomen al mismo tiempo con la misma y exacta falta absoluta de fuerza, ya que siempre habrá algún individuo con más potencia que otros por una simple regla de tres.
Y así andamos. Con la Monumental plaza de toros de Las Ventas que no hay quien la conozca a día de hoy, presa bajo la dictadura de una serie de recién llegados que van de elite, y atosigan encima, cuyo discurso no tiene base por maniqueo, permitiéndose además descalificar al resto del abono con sus estúpidas fobias, como si el resto del abono fuera panolisss.
Antes de concluir me gustaría advertir que servidora no tiene nada en contra de la Asociación el Toro de Madrid, ni me mueve dañina obsesión contra nadie ni contra nada de ningún tipo, todo lo contrario. Sin ser asociacionista una, estuve muy cerca de su ideología y cuando pude eché una mano, como se sabe, pues considero que una oposición fuerte al taurineo garbancero por parte del abonado unido y bien organizado es vital para una plaza como esta, que se tambalea y el día que haga así y se hunda veremos a ver quien es el guapo que la levanta.
Obviamente sí tengo gatos en la barriga adobados con cristales y otros objetos punzantes contra su vicepresidente, José Carlos Fernández-Villaverde y de Silva, conde de Estradas, y contra él iré hasta el final. Un pobre hombre en un callejón sin salida a día de hoy, que debería dimitir aunque sólo fuera por evitar el daño que yo le pueda estar haciendo a terceros, aficionados de base y gente libre de toda sospecha que forman parte honestamente de la entidad que vicepreside.
En cuanto al inefable Javier Salamanca, decirles que me suelo guasear de lo lindo de su rollo por simple y pancartero, amén de considerarle un fulano harto obediente de esos que a mí no me van nada, a la hora el menda éste de vetar el trabajo ajeno hecho desde el más puro riesgo y a favor de lo que una considera justo.

(foto, Asociación el Toro de Madrid)

Servicio público

Ya que la Asociación el Toro de Madrid no tiene la deferencia de dar a conocer la histórica tertulia radiofónica en la que interviene como invitado su vicepresidente dándole la misma cobertura que al resto de las actividades de los demás socios y teniendo en cuenta que este espacio se considera de servicio, lo hacemos aquí.
El programa se emitió en OndaCero el pasado jueves, 14 de mayo, y además de Pepe Carlos Fernández-Villaverde y de Silva intervienen Paloma González de Valle, Adolfo Suárez Illana, Victoriano del Río y Julio Martínez Moreno, presidente de la monumental plaza de toros de Madrid, que hoy durante la corrida de Peñajara por pocas no es responsable el funesto madero de organizar un altercado de orden público de consecuencia imprevisibles.
Para todos aquellos valientes con tiempo disponible que deseen pasar vergüenza ajena, se ruega que pinchen aquí y pillen petardo gordo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

lunes, 11 de mayo de 2009

Ovación cerrada para... la novillada de Montealto

Silencio para ti... Curro Díaz

La mirada ausente y la boca demasiado seca, ¿no?, ¿no creen ustedes?

(foto, lasventas)

sábado, 9 de mayo de 2009

Palmas para... Sergio Aguilar

Me conmueve especialmente el caso de este torero. Un torero con una de las carreras más limpias y duras que se recuerdan, muy currado por los toros y muy a destiempo, aunque esto dicen que duele menos que el olvido injusto y torpe de las empresas.
Pero poco a poco, con un tesón invidiable, este titán rubito de Vallecas está mostrándose como uno de los matadores de toros con más interés del actual plantel. Sin quejarse de nada, sin lloriqueos, con una hombría que ya quisieran muchos de los pintureros que circulan por esas ferias de pitiminí.
Torero de Corbacho, Sergio Aguilar firmó ayer en la plaza de Madrid frente al último de la tarde, un mulo de Gerardo Ortega con genio y con peligro, una gran faena. Faena para aficionados, una faena que si aquí hubiera algo de cabeza le debería servir a Sergio para meter la ídem en las alturas del petardeo infumable del escalafón.
Se le achaca que es muy frío, y lo es, de esos toreros tan buenos pero tan fríos que da Madrid. Valiente valentísimo con la prueba del algodón hecha, estamos ante un torero que interioriza mucho y es por ello por lo que no es tan fácil saberlo ver, un torero extraordinario incomprensiblemente relegado a las bueyadas que no quiere ver nadie cuando podría ocupar un puesto ganado a pulso y con una tremenda dignidad en el pelotón de las figuras.
Toros para Seguio Aguilar se solicitan, señores taurinos, que no estamos sobrado de material caro y ustedes son muy dados al despilfarro, ¿la primera sustitución para Sergio Aguilar si se produjera?

jueves, 7 de mayo de 2009

Cronista corrupto (y feo)

Esta es la crónica del cronista corrupto (y feo) a propósito del festejo celebrado en la Monumental plaza de toros de Madrid el pasado domingo, 3 de Mayo.
El bodrio aparece en la página web de la decrépita Asociación el Toro de Madrid, por ende también corrupta, peña de aficionados de la que el cronista corrupto (y feo) fue presidente y al que una vez relegado y más quemado que la pida de un indio, se le presenta un futuro en el más completo de los ostracismos.
La crónica del cronista corrupto (y feo) está retocada por servidora, físicamente aunque su contenido va intacto, ya que la edición con la que se publica en la mencionada web de la mencionada Asociación el Toro de Salamanca, mister Javier, le haría un tremendo daño estético al sencillo y limpio diseño que pretende conseguirse en este blog.


Título: Gran día para los de plata, un ejemplo


Ficha: Se lidiaron seis toros de Adelaida Rodríguez. Bien presentados y con algo de casta, poca. Solo fueron aplaudidos en el arrastre el primero y el quinto. Tomó antigüedad con esta corrida.
JOSE CALVO: que confirmaba la alternativa (de azul pavo y oro). Estocada desprendida y cuatro descabellos, SILENCIO tras aviso. Estocada delantera y seis descabellos, SILENCIO tras aviso.
DOMINGO LÓPEZ CHAVES : (de verde y oro). Bajonazo, SILENCIO. Dos pinchazos y un descabello. Algunas palmas. Saludos desde el tercio.
ANDRÉS PALACIOS: (de verde botella y oro). Estocada y tres descabellos. Algunas palmas. Media estocada y un descabello. SILENCIO.
Presidió: D. Manuel Muñoz Infante. No hubo problemas ni escándalos.
La suerte de Varas. No hay nada especial que reseñar; ni bueno, lo que es una pena, ni malo y esto en resumen es lo más positivo. Quizás, por costumbre y debido al monopuyazo, los picadores se concentran en tiempo y fuerza en la primera vara, sin darse cuenta que en plazas de primera el toro debe entrar dos veces. La segunda, la mayoría de veces, es exageradamente corta y débil (un simulacro), con las consiguientes protestas del público.

José Calvo hizo un gran paseíllo. Como era su primero en Madrid (y quizás el ultimo) lo aprovechó; lento y clavando las zapatillas en el albero. Toda una muestra de torería que cada vez se está perdiendo. Tiene mucho estilo y sabe estar en el ruedo. Lo que no vio fue que delante tenía un muy noble animal (su primero) sin complicaciones, que sólo necesitaba ser toreado, pero no lo supo aprovechar. A la hora de matar se le ve la poca práctica. Una sola vez se vistió de luces la pasada temporada. No se comprende, ya que hemos visto muchos peores en esta plaza. Además, sabe escoger los terrenos, ya que a su segundo lo toreó en los medios con ganas y valentía aunque por el pitón derecho, el más peligroso y peor, desaprovechando un izquierdo con el que quizás hubiese conseguido muchos aplausos. Falló otra vez con la espada, matando muy mal y a los aficionados se nos olvidó todo su esfuerzo ¡Que injusticia!, digo yo.
Fue en el segundo toro, el primero que le tocaba a Domingo López Chaves, donde vimos lo más importante de la tarde, lo más torero después del paseíllo de José Calvo: el quite que hizo ese gran tercero que se llama Domingo Navarro Saneleuterio. En la ceremonia de devolver los trastos por parte de José Calvo a López Chaves se arrancó el toro y gracias a la rápida y acertada intervención de Navarro se pudo resolver la situación sin problema alguno. Porque, me pregunto ¿para qué estaba el mal llamado “testigo”, que en esta ocasión era Andrés Palacios? Su única misión es proteger la ceremonia de la confirmación. Pues bien, en una ocasión estuvo dando la espalda al toro y en la segunda no estando atento. Pero volvamos a López Chaves. La falta de fuerza de su primer toro le imposibilitó hacer algo y su pésima estocada baja fue motivo mas que suficiente para pitarle, cosa que no ocurrió. Se pudieron oír unos muy leves aplausos, pero insignificantes. Con su segundo, el mejor presentado y de mayor tamaño, hizo una buena faena pero con cierta falta de estética, que hace que no conecte con el tendido. Parece vulgar aunque haga las cosas bien. Aun matando mal en su segundo toro, consiguió los suficientes aplausos para saludar desde el tercio, aunque con las protestas del siete.

El tercer toro fue bien entendido por Andrés Palacios ya que, al verle con poca fuerza, lo supo lidiar y aprovechar lo poco que tenia. Qué gran cuadrilla llevaba, dos ex matadores de toros, Miguel Martín y Luis Mariscal, con uno de los mejores terceros (junto a Domingo Navarro) que es uno de los Niños de Santa Rita, Angelino Felipe. No parece que Andrés Palacios conecte o haga las cosas de una manera que produzca la emoción necesaria para que el publico se concentre en su faena. Como tambié mató defectuosamente a sus dos toros cosechó sendos silencios. Lo mejor de las dos lidias de su lote fue poder ver actuar a su cuadrilla. Si además incluimos entre los subalternos que estuvieron en el albero de La Ventas esta tarde a José Manuel Montoliu y a César Fernández, éstos a las órdenes de Calvo, podemos decir que todos ellos fueron los que más aplausos captaron, gracias a los cuales no nos aburrimos demasiado. Fue, sin duda, el día de los de plata, destacando el antes mencionado quite y los pares de Domingo Navarro, los de César Fernández y las excelentes lidias de Montoliu, Miguel Martín y Luis Mariscal. Gracias a estas buenas cuadrillas y aunque sonaron dos avisos, pudo acabar todo en sólo dos horas y media.


José Carlos Fernández-Villaverde y Silva


Resumiendo, que aquí tienen ustedes a un señorito, corrupto, leyéndole la cartilla a tres muchachos de la canina, honestos, que mataron una pava el otro día en Madrid sabrá Dios a cambio de qué retribución y que podría apostarse doble contra sencillo por que tienen los muslos rotos por los toros los tres muchachos honestos. Sin saber una palabra de esto el corrupto señorito, ni la más remota idea, que lo mismo si supiera algo y fuera un aficionado de ley yo achantaba e incluso pudiera darse el caso que hasta le diera servidora la razón.
No me negarán tampoco que la croniquita en cuestión en cuanto a redacción es un poema, para no decir su autor absolutamente nada de lo que ocurrió en el ruedo durante las seis faenas. Excepto golpes de erudición que le debió soplar el vecino y los inevitables apuntes de corte frívolos que es lo que le mola al señorito corrupto parapetado todas las tardes tras los prismáticos, mientras repasa las barreras y cotillea, criticando al personal que pilla a tiro con verdadera mala baba.
Por la firma de la crónica verán que se trata del excelentísimo señor don José Carlos Fernández-Villaverde y de Silva, conde de Estradas, nuevo como aquel que dice en el graderío de la calle de Alcalá pero con un currículum ganado a pulso que echa sencillamente para atrás.
Amén de ser el inductor de las mayores bajezas -y otras txerrijanas- que se han perpetrado en la red siempre tapado y dando la cara por su excelencia sus repugnantes esbirros, estamos ante el urdidor, solo o en compañía de otros, del boicot que el año pasado le montaron para el día de su reaparición en Madrid a José Tomás con aquella aberración de la FIT y la LOFIT. Vergüenza para la posteridad para la intachable historia del abonado madrileño, que seré yo la que se encargue de que no falte en los libracos con nombres y apellidos, santos y señas.
Dicen que el señorito corrupto pudiera estar metido (*) en negocios taurinos de altos vuelos, algo hay, y se sabrá lo que haya. Ahora bien, de lo que no me cabe duda es de que también ha estado detrás de echar la corrida de Martelilla por tierra antes de ser lidiada esta tarde, en burda y premeditada campaña lanzada desde los espacios que estos impresentables controlan, con el sospechoso interés de meter cuchara en el toreo y hacerse con el poder mediático.
Este grupo de aficionados, cabales dicen ser, por íntegros se tienen, no saben de toros y venteñamente hablando ni a tocino aunque les unten, así que la indecente campaña previa anti Martelilla ha sido en vano pues la corrida, sin fuerzas, se ha mantenido relativamente en pie para su desgracia.
¿Se han dado cuenta los íntegros del Manifiesto y otras hierbas de que el ganado lidiado hoy, sobreros incluidos, ha salido afeitados en su conjunto?
¿Por qué no han quemado la plaza como nos vienen anunciando?
Pues sencillamente porque no saben de qué va la vaina y les meten gato por liebre tarde a tarde, pobriños, ellos con sus filias y sus fobias y su reventante maniqueísmo tienen bastante y de ahí no les saquen ustedes.
Así que ya saben, señores taurinos y sus derivados, llévense la pasta limpiamente y lo más pronto posible y el último que apague la luz, que la afición fetén y reivindicativa de la primera plaza del mundo, aquel público todos a una que se levantaba riguroso y metía miedo a tirios y troyanos, ya no existe. Adiós a la afición madrileña con conocimiento y cojones, bienvenida la plebe con pretensiones para comodidad de ustedes y de sus trapicheos, auspiciados bajo la indecente tutela de los políticos todos.
He dicho.


(*) Para los interesados, tienen toda la información en el blog del Caballero Negro, al que llegan comódamente pinchando en su nombre en la columna de recomendados.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Luto por Capeto

Me acaba de llamar José Luis Suaréz-Guanes, que fuera cronista de toros también del diario Ovaciones, del DF, para decirme que le han llamando desde México hace un rato dándole la triste noticia de la muerte de Manuel Capetillo.
En memoria del legendario mosquetero, por la amistad que nos unió, me calzo ahora los tacones que se empeñó en regalarme una mañana cuando pasábamos por una tienda de la calle Goya camino del hotel Velazquez donde se le daba un homenaje a Tigrillo, y salgo a los caminos a bordo de unos maravillosos zapatos con la tristeza encima por la desaparición del anciano matador de toros tapatío, que permanecerá por siempre en mi recuerdo.

Aviso

Como se podrá comprobar, la presente entrada, para mi sorpresa y para la de ustedes, no lleva título, ni las próximas entradas tampoco lo llevarán hasta que se obre un milagro o una favorable conjunción planetaria nos asista.
Cuchillooo, Israaa, Israel Cuchillooo, ¿se puede saber qué coños has hecho que desde que enredas en este equipo no doy pie con bola?

(Como se puede apreciar el problema ha sido resuelto, siguiendo punto por punto un correo que he recibido ahora mismito de Israel Cuchillo, maestro de maestros, mestre de mestres, en el que me indica los pasos a dar para resolver la avería. Gracias, joven, vamos pa'lante, torero)