viernes, 11 de octubre de 2013

Salvemos Zaragoza: habla Polo

 El que fuera gerente cultural de la plaza de toros de Zarazoga, Fernando Polo, de karaoke
Lo que faltaba. 
Y eso que una tenía parada por de pronto la serie "Salvemos Zaragoza", mayormente por aburrimiento y por qué no decirlo también porque le estaba dando ventaja al enemigo muy toreramente desde el silencio, para retomarla en su momento con asuntos de interés que contribuyeran a la limpieza humana del bello coso aragonés y asegurar su futuro con mi modesta ayuda.
Que Serolo no es la causa sino la consecuencia de conductas anteriores, ya está dicho en este espacio, pues a nadie con dos dedos de frente se le va a ocurrir pensar que un hombre solo pueda acabar con una plaza de toros del peso de Pignatelli en sólo un par de temporadas. 
Lean aquí para enterarse de qué va la vaina, y no se pierdan el sainete de la reaparición de Fernando Polo por estas redes con sus dos pretenciosos comentarios que rubrican la información a la que les mando, siempre dando como la sensación de tiene más cojones que nadie -¡el cobarde!- que copio y pego las dos joyitas con mucho gusto.
Por lo demás, siempre dando el cante este hombre.

Fernando Polo Agote 09-10-2013 21:27
Me han confirmado ya dos personas que ayer se dio orden de que personal de la plaza se acercase hasta las dos barreras que pretendí devolver para echarme de la plaza. Primero, que no voy a ser tan tonto de usar esas entradas, que son el objeto de la reclamación, las guardo como oro en paño y las presentaré cuando el Gobierno de Aragón me las reclame. Segundo, que si las hubiese usado y tras no devolverme mi dinero voy con esas entradas a esas localidades, no me puede echar ni SEROLO, ni el Ejército, ni la Guardia Civil ni el Papa de Roma.

Fernando Polo Agote09-10-2013 21:27 
Y matizar que me consta que a varias personas el tal Rueda(represent ante) y la tal Silvia (secretaria) se jactaron de que yo no conocía el Reglamento y no había rebatido nada. Es más que evidente que quienes desconocen el Reglamento son ellos, que han hecho el ridículo y que han metido la patita. Y como soy más listo, no rebatí nada porque mi único objetivo, con el testigo de excepción que tengo, era tener ese papel en mis manos firmado por ellos

Nota añadida a las 13.45h del 11.10.2013: me acaba de soplar un gran amigo y buen aficionado de Zaragoza, que el inefable Fernando Polo podría estar en twitter -me imagino que intrigando- con un perfil anónimo. Como acostumbra, las dos caras de la moneda, o enfermo de protagonismo saliendo hasta en la sopa, o sin dar la cara, añado de mi cosecha. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Felicidades

Arriba, de izquierda a derecha: Paco Stuyck, Luis de la Haza, Carlos Abella, servidora de ustedes, Carlos Illián, Charo Pérez, José Luis Lozano, Rosa Jiménez Cano, Víctor Zabala de la Serna y Julio Stuyck. 
Sentados: Santiago Martín el Viti, el anfitrión, Vicente Zabala de la Serna y Javier Sánchez-Arjona

Como todos los años por estas fechas, 9 de octubre, día de san Dionisio Areopagita, patrón de Jerez de la Frontera, los lectores de este blog felicitamos con todo nuestro cariño a José Luis Suárez-Guanes, conde del Valle de Pendueles, historiador de toros, cronista jubilado del diario ABC y la única persona que conozco que se ha visto todas las ferias de San Isidro excepto una, la de 1962 pues le tocó hacer la mili en Canarias, que hoy cumple setenta y dos años de edad.
Anunciada hay una comida para dentro de un rato en su casa de Madrid, con prácticamente todos los personajes que aparecen en la fotografía como invitados y confirmada su asistencia. 
Me maqueo, salgo chutando, y allí estaré con la antena puesta.

lunes, 7 de octubre de 2013

Una foto

Entrega de premios San Isidro 2013
Pinchen sobre la imagen para ampliar 
y observen que falta un miembro de la cuadrilla, ¿?

SOS


 ¿Está siendo la plaza de toros de Madrid, y su sacrosanta afición, teledirigida si acaso y aprovechando la trampa para osos de las redes sociales, por la señora o señorita de la fotografía, la impúdica veinteañera sin percha venteña ninguna, traductora de lo de Tierras Taurinas, del Viard el bisnez, y su cómica cuchipandi de talibanes respaldándola, de nombre ella Gloria Sánchez Grande?
Nota añadida a la 10.30h del 7 de octubre: anoche cuando llegué a casa ardía el teléfono y el correo. Un par de jóvenes aficionados querían hablar conmigo, parecían asustados, ahora me informaré detalladamente y les contaré a ustedes lo sucedido. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Feria de Otoño: sobre el valor



Como la próxima semana será cien por cien zaragozana y lo más seguro es que caígan chuzos de punta, se aplaza la serie "Salvemos Zaragoza", que se retomará el lunes. 
Madrid, Centro, el Madrid torero, el chachi, plaza de Santa Ana, ahora mismo ya está metido de lleno en la Feria de Otoño y a mí concretamente y sin ir más lejos me han dado permiso por cuatro días, hasta el lunes, luego el mundo es patria y a Zaragoza hasta entonces que le vayan dando por donde amargan los pepinos y el tal Serolo no es el culpable, se adelanta, sino la consecuencia, y que no nos vendan la moto maña.
Nada más Madrid, Centro, que Gonzalo Sánchez Conde, Gonzalito, el que fuera mozo de espadas de El Faraón, descubridor de toreros, entre ellos a The Cid, que lleva mi Gonzalo dos cosas en la "leona" en forma de fotografías que cada vez que me lo encuentro hasta le pido de rodillas que me las vuelva a enseñar, por sus muertos.
Para que los lectores pezoneros se entretenga durante el fin de semana y no se decepcionen si pasan por aquí, les dejo una anécdota de Gonzalito que tuvo mucha fama en su momento.
Lugar: plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, Feria de Abril, en el cartel Curro Romero, no me acuerdo del siguiente matador anunciado ni del año ni apostaría que fuera verdad la historia y no una leyenda urbana, y un debutante Víctor Mendes cerrando el cartel, al que apoderaba el propio Gonzalito, al que también descubrió y puso en circulación.
Cuarto toro de la tarde, segundo de Curro y Curro mosqueao, y Gonzalito ejerciendo de mozo de espadas desde el callejón y sin que se lo notara, hablando sin mover los labios quiere decirse y estratégicamente camuflada su menuda figura entre las tablas para que nadie le viera, sin gesticular, dicen que decía:
- Fuera ese toro ya mismo, maestro, vamos a doblarnos con el toro que el toro no vale un duro, malaje de toro, maestro, todo por abajo y a quitarle las moscas, sin quedarse quieto y a por la espada, Curro, monstruo, ole los toreros grandes, media espadita donde buenamente caiga a paso de banderillas, y carne a tierra.
Sale de sexto un pajarraco para el portugués, tampoco sé decir a qué ganadería pertenecería la corrida, y ese Gonzalito, ahora en calidad de apoderado, también discretamente porque pocos han sabido estar en un callejón como él, levanta una miaja más la voz y va animando a Mendes durante la faena de muleta:
- Vamos a comernos a ese toro con patatas Vítor, que el toro es una mona, a subirnos encima el toro que estamos en Sevilla, torero, que la temporá es tuya, quieto como un palo, pa fuera con el toro, a los medios con él, a estirarse, vamos a ver al natural esa izquierda buena, torero, la pata alante. 
Una de adorno, otra obligada pa ahormarlo, y un espadazo hasta la bola dándole el pecho, Vítor.
Y en esto que llega Víctor Mendes a la hora de matar a la barrera a buscar la espada, que también se las servía Gonzalito, y va y le suelta al acercarse:
- Coño, qué valiente le he visto
a usted en este toro, Gonsalo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Salvemos Zaragoza II

La actualidad manda: 
comunicado oficial de la Diputación de Zaragoza, vía @unadeldos, doña Elena Pérez de Solís, autora de este blog.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Salvemos Zaragoza I

En primer término, Fernando Polo, empresario taurino 
(foto: lacabañabrava.com)

jueves, 26 de septiembre de 2013

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Toro tricorne

Besos,
ternura, 
qué derroche de amor,
cuánta locura.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Sobre el desafío riojano

 
Juan Mora en soberbia media (foto El Mundo)

 De todo lo leído acerca de lo que ocurrió días pasados en la plaza de toros de Logroño con la gilipollez postmoderna esa del desafío ganadero -como si los pobres toros se pudieran desafiar- y la corrida, señores, y dicho sea de paso, su organización y su reglamentación, es intocables desde Paquiro a día de hoy y simplificada así de esta manera, no es otra cosa que: 
seis toros, seis, de don Periquito Pérez para tres espadas, con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide. 
De lo leído, digo, decía, y he leído poco porque estoy medio quitada de todo lo que tenga que ver con la cochambrosa red de toros y del loberío del twitter paso como de comer mierda, me quedo con la pieza esta. De obligado seguimiento su autor para la que aquí firma, un extraordinario aficionado a la antigua, un tipo con credibilidad sobrada y al cien por cien alejado de la fusca, que se lo recomiendo a ustedes.
Firma su crónica Rafa, en adelante don Rafael de Tarragona, desde la posición de haber sido testigo presencial de la peligrosa novedad del desafío ganadero y no a lo hombre oreja que ha oído campanas -¡ay!- comunicando servidora que una no puede estar más de acuerdo con don Rafael y por eso se trae aquí, a un espacio tan poco dado a copiar y pegar. Sigo: que suscribo lo que dice la reseña desde la primera letra hasta la última, que chapó al atípico aficionado catalán, que con aficionados así esto se enderezaba en cuatro días.
No estoy volcada por la crónica en sí, que también, sino porque don Rafael deja sueltos algunos puntitos como el que no quiere la cosa, pero de letal efecto, en los que deberíamos profundizar por el bien de todos en tiempo invierno.
La crónica es para coger frase por frase y deshuesarla detenidos en ella de aquí a las Uvas, pero voy a pararme de pasada únicamente en tres de las flechas envenenadas que lanza el autor que más me han llamado la atención, ojeada, todo hay que decirlo, a la ligera.
Tira a dar don Rafael de Tarragona, y larga:
1- "Morante con ese arma un lío, seguro". Oséase. Y no puedo precisar con estas prisas a qué toro ni de quién era el toro propiedad al que se refiere el cronista, pues la crónica, siendo excepcional en lo literario, no está bien confeccionada.
2- "Tendrían que haber venido los inspectores de la UCI que sacan sangre a los ciclistas..." Ahí, ahí, y dejénse ustedes de la variedad de encastes y otros juegos florales dirigidos a tontainas, taurinos varios, que son ustedes más listos que los ratones coloraos y se meten con una facilidad asombrosa por todos los agujeros. Dame pan y llámame tonto, viejo truco de zorros rayanos al acecho, y como ustedes sigan así los nietinos al paro, se advierte. 
Toros bravos es lo que queremos, bra-vos, no encastados, que eso se supone. Porque ser bravo es una cualidad superior a la de ser encastado, que la matraca esa de la casta tan en boga y tan nociva que hasta el término bravura se está perdiendo en nuestro lenguaje (el del singular comportamiento del toro casta: la bravura, y más casta tiene un tigre) nos está llevando a atollarnos con torpeza de suicidas en un escalón inferior, el del mareante rollo de la mareante casta, que no deja de ser un componente más,  imprescindible, pero componente, y dispuesta estoy a que me tiren tomates y a que me llamen Gregoria Corrochana II.
 3- "El toro le pidió la muerte dos veces". Qué grande, pareciera entre la plebe un 'iluminao', y es que los toros bravos piden la muerte muy claramente y el matador de turno tiene que saber interpretar esa petición y cumplirla milimétricamente, y por arriba, gallardamente, como matan los hombres y no los navajeros, lleven coleta trenzada o cresta verde. 
Pero claro, para ello el que sea, además de dominar técnicamente el oficio leyendo hasta el pestañeo del toro pidiendo sitio o muerte, tiene que llevar encima la espada de verdad desde el principio de la faena para aprovechar la ocasión que la pintan calva, pues la petición de muerte, en persona, animal o cosa, no dura eternamente que tampoco se está uno quejando de esta puta vida toda la existencia completa. Deseando el hoyo ahora mismito es un estado temporal y los toros, bravos, piden la muerte durante  milésimas de segundo hasta que medio se recuperan, y pobre de todo aquel al que un verdadero bravo pidiendo guerra en los medios con la boca apretada como si rechinara los dientes, vencido, no sea capaz de tumbarlo de un certero volapié sin puntilla en el momento debido, que le peligra la pellica humana y verá como una pesadilla al bravo hasta en la sopa para los restos. 
Cuentan que hay toreros, de todas las épocas, retirados casi siempre, luego ancianos, que tienen pesadillas por las noches en sueños con algún ejemplar que en tiempos pasados les tocó en suerte de semejantes características. 
A propósito, aportan los libracos que una fiera de esas le salió no sé dónde pues escribo de memoria a Lagartijo, cabeza que tenía disecada en el zaguán de su casa, y cuando llegaba alguna madrugada el decimonónico torero hasta arriba de anís, se liaba a bastonazooos sin piedad, jijí, con la cabeza de la mencionada fiera hasta las trancas de jinda el Califa cordobés. 
 Asunto personal: tenían que haber visto ustedes las peloteras que nos traíamos Antonio Corbacho y yo acerca de ese tiempo sagrado que pierden los matadores actuales, sí, lo sé, de Manolete para acá, al dirigirse a la barrera para cambiar la espada de mentira por la de verdad: antológicas.  
Del mismo modo, aprovecho la ocasión para darle las gracias a Álvaro Acevedo y a Paco Aguado, de Cuadernos de Tauromaquia, por la mención.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Chsss

Callaros ya de una puta vez, 'interesaos', dañinos, que sois unos dañinos, no deis tanto por saco ni se os ocurra jugar con fuego que pudiera ser que pasara que más de uno saliera hecho carbón, por ley divina, pues si por casualidad no lo sabéis estáis jugando con fuego, con lo sagrado, fuera herejes, a latigazos.
Acomplejados del tópico elemental, buitres, odiadores, juventud chanadoira, maniqueos, aficionados de pan y tomate, enterradores, mariquitas varias, nenas y nenes...
Ignorantes.
El par de banderillas de la foro que ilustra es, para la que firma y va dirigido a los aficionados que ven lo que yo veo, histórico, y el tiempo lo pondrá en su debido sitio.
Ignoro el nombre del fotógrafo: mi enhorabuena sea quien sea.