jueves, 28 de agosto de 2008

Matar muriendo (antes de la corrida)

Mientras Camará hacía de las suyas en el sorteo de los toros que por orden de lidia fueron Papirote, Amargao, Azafrán, Curtidor, Islero y Latiguero, Manolete descansaba en su habitación y, tras despedirse del conde de Colombí que había subido al cuarto para desearle suerte, Manuel, alrededor de la una, pidió la comida
-temprano como es costumbre por si hay que anestesiar-
y luego se dirigió al cuarto de baño, uno por piso. De regreso, al pasar por la habitación de Luis Miguel, vio que estaba la puerta abierta y se paró. El pequeño de los Dominguín, que estaba echado en la cama, notó la presencia del cordobés y le invitó a pasar.
Luis Miguel le profesó un tremendo cariño y respeto siempre a Manolete, al que conocía desde niño, ya que su presentación en Madrid tuvo lugar en la plaza de Tetuán de las Victorias, cuando el señor Domingo el de Quismondo era empresario del arrabalero coso. Debut que se produjo con un error en la cartelería, ya que en vez de Manuel Rodríguez apareció anunciado como Ángel Rodríguez, festejo del que los cronistas no destacaron ninguna cualidad especial en el bisoño torero, salvo un revistero de poca monta que apreció, y escribió, su ortodoxa forma de entrar a matar.
Además, a Luis Miguel no se le olvidaba y por ello le tuvo extraordinario reconocimiento, cuando en el año 1940 la máxima figura del toreo le viera en un tentadero delante de una becerra, y comentara en público, "Er nene de Dominguín trae la escoba".
Es en un momento de la conversación mantenida por ambos matadores de toros aquella mañana del 28 de agosto cuando al dirigirse Manuel al joven madrileño que venía a por él, por el nombre familiar pues en la casa de la calle del Príncipe se comían el Luis, ya que Luis Miguel en realidad se llamaba Miguel Luis aunque su padre alteró el orden porque sonaba más torero. Manolete, contaba 'El Patas' que le miró triste y le dijo, "Miguel, estoy harto y me retiro, y al que más le va a perjudicar es a ti. Tú heredarás a mis enemigos".

Palabras dedicadas por Luis Miguel Dominguín, poco antes de morir, a Manolete,
"Mi admiración por Manolete era inmensa, porque sólo he conocido dos toreros que no necesitaban que el toro estuviera en el ruedo para crear arte: Manolete por su solemnidad, y Cagancho, por su empaque. Sin embargo siempre comprendí nuestro destino. Nuestra ley no aceptaba otra alternativa. Parecía estar escrito. Para ocupar su sitio tenía que desalojarlo primero, y demasiado bien sabía yo que Manolete no cedería su corona al son de otra música que no fuera su propio canto funeral, aunque
-también lo sabía- ese canto fúnebre podría ser el mío.

Al fondo de la habitación número 6 de la primera planta del hotel Cervantes, en penumbra, ya había montado Guillermo la silla cuando Manolete volvió. Era un precioso vestido color rosa palo y oro, que remataba la montera puesta encima. Montera que fue la primera que utilizó aquella tarde de su debut en Cabra con Juanita Cruz y que no era de su propiedad, sino alquilada desde entonces a modesto sastre sevillano.

12 comentarios:

berrendita dijo...

Imagino el traje rosa palo sobre la silla, la montera, el silencio del hotel, el camino ensimismado hacia la plaza.

Condesa: confieso que me emociono profundamente desandando los últimos pasos de Manolete contigo.

Mil besos, mil gracias.

Anónimo dijo...

Sra. Condesa en agosto mueren los mejores. (casi el mismo día)
Mi recuerdo para el añorado maestro Navalon. ¡que bien! vendrian sus cronicas en estos tiempos.
Salud
El Coronel

Noelia Jiménez dijo...

Condesa, su relato me produce escalofríos. Me da un vuelco el corazón.

Igual que Berrendita, le agradezco enormemente que nos regale estos ratos de lectura exquisita.

Un besazo.

Anónimo dijo...

Gracias Pedrerita, mil y un besos para ti, como las noches.

La condesa de Estraza

Anónimo dijo...

Noelia, me animas, tienes algo en ti que me calma, a ver si hablamos uno de estos días: te llamo.

Coronel, usted que conoció muy bien a Alfonso Navalón sabe que si el viviera, no digo el toreo que lo tenía relegado como a tantos, pero sí la red bull sería otra cosa y no hubieramos desaprovechado el arma última con que nos dotó la tecnología para la defensa comprometida de la Fiesta.

La condesa de Estraza

Rober dijo...

ole, ole y ole. Vaya mes que nos está haciendo pasar con los úlimos días de Manolete. Genial. Hay muchas cosas que no están ni en el libro.

Un saludo.

Fernando dijo...

La vida es un viaje. Y usted nos ha hecho viajar. Gracias. Ha sido, es, emocionante.

Anónimo dijo...

Me sumo a los agradecimientos,
enhorabuena.

VENTEÑO

La condesa de Estraza dijo...

Para todos y para que nadie se llame a engaños:
Mi libro no es un libro de toros, es un libro sobre la vida de un torero, así como El Pianista no es un musical, que es la historia de un músico llevada al cine.
El libro de Manuel Rodríguez, Manolete, matador de toros, está por escribir y yo ando volviendo al personaje y mirándolo últimamente desde otro punto de vista.
Pero me siento muy orgullosa de la obra pues a partir de ella, y eso es innegable, la peripecia existencial del mito cordobés debe ser considerada de otra manera diferente a como se venía haciendo.
Quise, y también creo que lo he conseguido, elevar la categoría humana de ella, de Lupe, como el eje auténtico que fue de unos hechos que hicieron temblar muchos pilares del toreo, habiendo estado ocultos y tremendamente manipulados hasta ahora.
Mi libro no tiene otra vocación que la de mostrar al hombre, tan mal tratado y maltratado a raíz de su muerte por intereses variados, porque sin conocer al hombre es imposible entender al torero.
Y si nos apetece, ya en horario invernal cuando la temporada termine, abrimos debate y analizamos a Manuel como torero partiendo desde el momento que se puso delante de una becerra en el cortijo de Lobatón.
Gracias, Rober; gracias, Fernando; gracias, VENTEÑO. Sus comentarios me llenan de alegría, me hacen feliz, me ponen alas, soledades me quitan, cárcel me arrancan...

La condesa de Estraza

Anónimo dijo...

Señora Condesa, me dieron la tarea de investigar cual fue el penúltimo toro que lidio Manolete, todos saben que Isleño le dio muerte pero por ningún lado hablan de su primer toro de la tarde aquella famosa de Linares del 28 de agosto de 1947.
Por fin después de buscar en libros especializados y en un montón de paginas de Internet encontré su blog, me han felicitado por mi habilidad como investigadora pero el crédito es de usted, usted me proporcionó la respuesta que tanto trabajo me había costado encontrar.
Le agradezco y le brindo toda mi admiración,
Michelle

La condesa de Estraza dijo...

Encantada, Michelle, y me agrada que mis datos le hayan en servido en su investigación.
No dude en volver a ponerse en contacto conmigo si acaso necesitara alguna ayuda que yo le pudiera facilitar.
¿Está investigando usted, concretamente, sobre Manolete?

La condesa de Estraza

Nicolas Dufourcq dijo...

Ola Condesa!
Juego en un cuestonario sobre la corrida de toros en Francia y la ultima pregunta habla de Manolete : Puede ayudarme?
La pregunta es la sigiuente : "Cual es el nombre del ultimo cocinero de Manolete (en el hotel cervantes de Linares"?

Gracias por su ayuda.
Nicolas DUFOURCQ