viernes, 4 de enero de 2008

Feliz cumpleaños, Julito



Vaya punto, Betialai, que intentando poner el reloj de este blog en hora ya que el usuario se viene quejando del desfase, he dado con la fórmula para subir imágenes. Ya venía yo enredando por las entrañas googlelísticas de Ucello el Pájaro, sin conseguir atinar más allá de pegarle un picotazo á la obra seleccionada -creo que a copiar también llegué- y almacenar lo escogido en un territorio de nadie el cual, hasta hoy y de chiripa, no logré encontrar.

El reloj del tiempo, que no existe, el tiempo es el que no existe, que el reloj, sí existe.

Feliz cumpleaños, Julito Aparicio, y felicito a mi torero porque es mío y porque me da la gana. Amen de mi admiración por el hijo del maestro de la Fuente del Berro y de la Maleni, cuenta enteros la amistad que siempre mantuve con su familia, amistad que quedó sellada forever aquella tarde que el rubio cuarterón bordó en el centro de las arenas de la plaza de Madrid la faena más sorprendente, enigmática, aquello fue una revelación para muchos, una conjunción planetaría, la confabulación de los arcanos mayores para que el toreo tomara cuerpo en ti aquella tarde vestido de grana y oro.

Acudí siempre a la fiesta que los Aparicio organizan todos los años tal día como hoy en la Herrera, su finca sita en el vergel extremeño de Monfragüe, haciendo noche en la casa invitada por la familia, que destinaba la parte alta del fabuloso edificio para los huéspedes ,mientras ellos ocupaban la planta baja. ¡Qué noches toledanas entre flamencos y toreros: inolvidables! Ahora que ya estoy fuera de peligro (y el peligro puedo ser yo, que no se confíe nadie) el año que viene me incorporo de nuevo a los festejos.

Feliz cumpleaños, Julio, guapo, vamos a echarnos esta temporada la muleta a la mano izquierda y que algún taurino se meta la lengua donde le quepa. Porque contigo, amigo mío, fue con el primer torero que cuajó una consigna aberrante que consiste en devaluar a los torerobs caros, cuando estais en sazón, para que si os ha rondado por la cabeza llevaros el dinero que os corresponde como generadores de la Fiesta, se os corte todo el rollo de inmediato. Vino aquella agresión desde dentro del toreo, atacándote sin piedad ninguna y, humano como eres, lograron desilusionarte: los Lozano, ¡esos buitres de La Sagra! y como empresarios de Madrid, al frente de la repugnante campaña que te dedicaron.

Julio, querido, que me alargo, lo dicho, feliz día de tu cumpleaños y que esta campaña que comienzas renovado, sea muy provechosa para ti. Un abrazo fuerte.

2 comentarios:

Noelia Jiménez dijo...

Qué veladas más emocionantes debieron de ser aquellas, señora condesa. Quién las viviera, quién.

Anónimo dijo...

Vaya petardo que pegó en Sevilla por San Miguel! Y mira que en la grada (de sol, por supuesto) estaban Pansequito, Rancapino, Nano de Jerez, que habían ido a verle a él porque nada más despachar a su segundo se levantaron y se fueron, pero ni por esas. Oselito.