sábado, 15 de julio de 2017

El toro de la feria de Pamplona



No es que sea el mejor toro de la feria de Pamplona ni falta que le hace. Porque además no he visto todos los toros como para poder hablar, es que es el toro con el que más he movido yo la cabeza y al que le he dedicado más tiempo, ni que fuera humano, intentándolo interpretar como si fuera un novio, de raza, y vaya tela lo de Miura en Ceret, que esa si que es gorda, pero gorda.
Toro al que no vimos lidiar porque entre la merienda, la tormenta con semejante chaparrón y unas conexiones absurdas a la enfermería que distraían por completo, el toro, precioso de hechuras y una presentación extraordinaria, pasó injustamente desapercibido.
Toro, pienso yo, destinado para ser cuajado por un grandioso torero en un gran momento y en otra plaza.
Enhorabuena a su criador, don José Escolar.

Siento no conocer los datos del toro debido a la poca información interna
 que larga la MECA o la poca que me llega a mí, cosa que se agradece, que ya está bien de tratar a los toros como si fueran de la familia, pues sólo muy pocos merecen salir del anonimato.
Como es el caso de este inolvidable ejemplar, así que si algún lector quiere intervenir y desea compartir con  nosotros la identidad del toro, le quedamos muy agradecidos. 

2 comentarios:

bragaomeano dijo...

Es una preciosidad de toro, una monumento vivo. Como para hacerse una ampliación de la foto y ponerla en una marco en mi salón.

La condesa de Estraza dijo...

Yo pongo a ese en el salón y en esta santa casa no vuelve a entrar más uno que se tenga por torero, Bragaomeano, y una casa sin uno que se tenga por torero es una casa a la deriva.
Me cuentan testigos presenciales de ayer en Ceret la muy interesante corrida, para el aficionado, lidiada en aquellas tierras perteneciente a la ganadería de José Escolar, que me hubiera gustado ver, a toro pasado, lo que pasa es que a mí los toros en Ceret, en un ruedo tan chico, no me convencen, no me seducen, no lo veo claro, se me amontonan todos los registros y los terrenos y no llego a ninguna conclusión de ninguna clase.
Enhorabuena de nuevo, don José Escolar Gil, de parte de todos los lectores de este espacio. Necesitamos señores ganaderos que no se bajen los pantalones, apoyaremos siempre a hombres como usted, jamás le estaremos lo suficientemente agradecidos.

La condesa de Estraza