lunes, 24 de julio de 2017

Burladero



Si como dicen las redes este burladero de la fotografía pertenece al festejo en el que se lidió en Ceret la novillada del Raso de Portillo, aparentemente en puntas, he aquí la prueba gráfica del delito, si acaso todavía se considera la manipulación de las astas de los toros un delito, perpetrado con nocturnidad y alevosía.
Prueba que presento al tribunal de los demás aficionados en defensa de mi teoría, que mantendré hasta donde se precise, y en contra de otras opiniones con las que no comulgo, tan respetables o más que la mía.

Uf, me cuentan del tontódromo pirenaico de este año en Ceret, y sus forasteros del Foro, y no paran.

2 comentarios:

bragaomeano dijo...

Normalmente, si están afeitados , han llevado fundas o están arreglados no rematan y si rematan, se les quedan los pitones como brochas.Otra cosa es que les quiten las fundas un tiempo prudencial para que el toro vuelva a cojer las distancias y se le oreen las puntas.

La condesa de Estraza dijo...

La pregunta es, y de ahí no salgo, ¿un toro en puntas tras derrotar en tablas sale con los pitones como una brocha? ¿Y una corrida entera?
Lo de los corrales ya no se lo creen ni ellos, querido Bragaomeano.

La condesa de Estraza