sábado, 9 de febrero de 2008

Viaje a Valdemorillo

Acepté la invitación de Julio Stuyck para comer en "Los Bravos", Valdemorillo, y aquellos salones eran una verbena de taurinos, con la marquesa de la Vega de Anzo como animadora musical.
Exactamente igual que me pasó la otra noche en Ciudad Real -qué sorpresa- la afición confiesa conocer este neonato blog perfectamente y da su aprobación al respecto. Anima a dar caña, aconseja que me lo tome en serio, e incluso algún inesperado lector opina que ni se me ocurra decorarlo al gusto del colorín del bloguerío, que lo dejé así, pues lo encuentra muy serio, muy fúnebre, luego muy torero.
En el cartel Curro Díaz, César Jiménez y Salvador Cortés, con seis toros de Peñajara, lo que fuera de Manolo Peñaflor, origen Baltasar Ibán. Variada de capa la corrida, bien presentada, inválida, aunque se mantuvo de pies pues los toros, por regla general, casta tuvieron. La prueba está en cómo derrotaban de salida en los burladeros, concretamente tres se echaron uno de ellos a los lomos, volando las tablas corneadas hechas astillas. Sinceramente, me hubiera gustado ver esta corrida en manos de otros peones. Pues la lidia fue tal carnicería, todo en contra del toro, que a mí lo que me extraña es que llegaran a la muleta los animales en condiciones idoneas siquiera para andar. Especialmente el cuarto, segundo de Curro Díaz, que hizo este toro de salida eso que deben hacer los toros bravos en cuanto pisan la arena, que no todos los toros bravos lo hacen, aunque sí todos los toros que lo hacen son bravos.
Curro Díaz, que ya había cortado una oreja en su primero, un burraquito muy serio para plaza de tercera, parece que lo entendió igual que servidora. Rápido el torero, sin darse coba ni recurrir a probaturas y pareciendo que le hubiera gustado el toro, lo cogió con el capote, siempre hacia afuera, y le dió su merecido hasta rematar en los medios como el de Linares suele rematar capa en mano. Pero nuestro gozo en un pozo, el toro vió al caballo a lo lejos, se fue a por él como una bala y los peones, pésimamente colocados, no pudieron evitar que el toro se estrellara en el peto adonde llegó arrancado desde muy larga distancia. El puyazo que recibió propinado por un manazas, justo en los riñones, fue de tal calibre que lo partió, y ahí se acabó el toro y nuestras esperanzas. No obstante el toro murió de las rayas para afuera, sin volver jamás la cara en la pelea.
La oreja que así mismo cortó César Jiménez, el inexpresivo torero de Fuenlabrada, fue un regalo del popolo atendido por el señor presidente, tras una faena de la que lo único que recuerdo es que se basó en el más descarado unipase, sin ligar, muy superficial constantemente, por lo cual mal veo yo la recuperación de este muchacho. Tampoco le apreció una por ningún lado las cualidades a Salvador Cortés, un gigante al que le vimos ayer una nueva técnica a la hora de montar la espada y tirarse a un abismo con cuernos esperando la caída del hombre. Ya no es que estire el brazo al entrar a matar, sin flexionar el codo para soltar el cate en su momento -mano a la boca- sino que adelanta la pierna contraria, o sea, la izquierda, y con ella arranca, en unas de las más lamentables formas que se conocen de ejecutar la suerte suprema.

DETALLES
A modo telegráfico traigo a este espacio algunos detalles que considero importante dar a conocer.
. Mentira, no hubo tres cuartos de entrada, media si acaso, pues la gente cuando el lleno no se produce se sienta muy esponjada en los tendidos, aunque los revisteros hichan los números a favor de los taurinos, de quienes viven.
. Lo de las plazas cubiertas a mí concretamente me resulta insufrible. ¡Qué calor en un Valdemorillo!, adiós a la bendita luz natural, al olor, a la acústica y al aire libre, adiós a la policromía de los tendidos, adiós al sol y a la sombra.
Más, el tercer toro, tras tocar las telas, sangró hasta su muerte por el pitón izquierdo, y seguimos observando como continúa el roneo entre los banderilleros, dirigiéndose al palco con gestos de julais, siendo toreros, como implorando trofeos para su jefe de oro.
. Y ahora una pregunta, ante un nuevo fenómeno muy de moda y que yo no lo había visto hasta hace nada, ¿para qué coño tomarán notas determinados espectadores en gordos cuadernos de Petete? Algunos es que se escriben verdaderas Biblias, síntoma de mal aficionado, por cierto, a no ser que se trate de una pose para hacerse los importantes y que los compañeros de localidad le consideren a uno todo un profesional de la información.
El tomador mayor de nota de la capital de estos reinos es el charlante Pepecarlos, lo que ve el que vive, pobre audiencia de Linares, que es a este fulano al que se le debe el petardo de la tarde. Yo no me enteré, ni le vi dentro ni fuera de la plaza, luego no puedo asegurar que mi información sea cierta. Pero como mis fuentes son de fíar y me lo contaron posteriormente más de uno y más de dos de idéntica forma, no lo puedo garantizar al cien por cien, pero ocurrió así.
Resulta que estaba yo con un grupo de amigos alrededor de las taquillas, cuando el Pepecarlos éste apareció en lo alto de una escalera que estaba a escasos cinco metros de servidora, se conoce que para ponerse a la cola y sacar entradas. Miren, cuentan que el bote que pegó el gachó al notar mi presencia, una chicotá pura, fue exactamente igual que la de esos mansos cuando barruntan que le puede caer un puyazo desde el caballo, y salen de najas despavoridos.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Señora Condesa, gracias por su crónica, pero a mi modo de ver, esta queda bastante nublada con toda la palabrería final, malmetiendo contra este señor. Y me da igual que este señor sea Pepe Carlos, Francisco, Juan o Luis, lo que nubla su post es la falta de respeto que muestra usted hacia alguien.

Un saludo,
ALICIA

Noelia Jiménez dijo...

Condesa, los tiene usted mejor puestos que el caballo del Espartero, cosa que, por otro lado, no es noticia a estas alturas.

Coincido con usted especialmente en el aluvión de "libretas B", o sea, de libretas no destinadas a notas que han de ser publicadas, sino al roneo de quien las sostiene. Con lo incómodo que resulta apuntar, no comprendo que un aficionado cabal se someta a la tiranía del Bic porque sí, sin más ni más. De hecho, las faenas que mejor recuerdo son aquellas en las que no pude apuntar absolutamente nada, porque la tinta era demasiado vulgar para inmortalizar aquellos momentos.

Un cordial saludo, mi condesa. Bueno, qué coño, un beso enorme... Que estuvo usted ayer magnífica...

Anónimo dijo...

ALICIA: contestaré a tu comentario luego más tarde, con un post para ti sola.

Noelia, eso mismo pienso yo, con lo tremendamente intenso que es presenciar una corrida de toros, pendiente en exclusiva de lo que ocurre en el ruedo, tener que tomar notas -las técnicas únicamente- es un verdadero castigo. Antipático y obligado menester que te impide disfrutar plenamente del toreo, en eso coincidimos todos los que por narices debemos apuntar. Alfonso Navalón, a cuya vera vi cientos de corridas de toros desde los años setenta hasta la última -que fue aquella concurso en Madrid toda con sangre santacolomeña, no las tomaba apenas. Si acaso, trazaba algún garabato en un folio que llevaba doblado en seis partes y, cuando se le olvidaba el folio, las tomaba en el mínimo espacio de su paquete de tabaco. Mas, K-Hito, durante una faena cumbre de Manolete en Alicante, tiró blog y boli al ruedo con todo el brío que pudo -a hacer puñetas- y contempló la faena de Manuel sin pestañear, sin la pesada carga de tener que estar acudiendo al papel constantemente. No obstante, Noe, el maestro le hizo un cronicón al torero y fue aquella tarde alicantina en la que el director de "Digame" acuñó para los siglos de los siglos aquello del Monstruo de Córdoba.

Gracias siempre, querida amiga.

Anónimo dijo...

la pierden a usted las formas y la educacion, ya huele siempre con lo mismo, su vida privada me importa un pimiento y mas si insulta y falata a la verdad

Anónimo dijo...

siempre igual, faltando al respeto, parece usted todo menos condesa.

luis

Anónimo dijo...

Anónimo: no sé si usted sabrá que en este blog los comentarios sin firma no se contestan. Póngase un nick, sea valiente, no tire la piedra y esconda la mano, y entonces, cuando todos sepamos quien se encuentra detrás, con mucho gusto le responderé.

Luis: no generalice, sea justo, pues en este blog no puede asegurar ningún lector que yo le haya perdido el respeto a nadie. Referente al señor este -¿señor?- ya dije, dando nombres y apellidos, como es mi estilo, que es el único gran enemigo de la que firma -a sangre- y al que no le levantaré el palo hasta que se vea una a hombros y con los pies por delante. Es éste un blog de mi propiedad, cuya línea la decido yo en exclusiva
-personal o no- y está montado para contar algo que debo contar y deseo contar, caiga quien caiga y como caiga. Si ha entendido esto y usted no desea pasar por aquí de nuevo pues sabe con lo que va a encontrar, está en su pleno derecho de no volver a visitarnos.

Repito, no soy consciente de que aquí se le haya perdido el respeto a nadie. Ahora bien, yo, la condesa de Estraza, respeto únicamente lo respetable y tolero únicamente lo tolerable. Así, ustedes no me pueden exigir que yo respete o tolere al autor de unos hechos (que sólo él y yo conocemos), hechos a los que considero intolerables se miren por donde se miren, o sea, que no se pueden tolerar y no los voy a tolerar.

Ah, y para aquellos que no estén en la película, debo informar que detrás de mí, dándome seguridad en la batalla que he emprendido contra este pobre diablo, se encuentran algunos hombres de una pieza, que en su momento me servirán de aval y respaldaran mi conducta. Señores que fueron amigos de este impresentable coleta y que, visto su comportamiento conmigo y con mi familia, no le han vuelto a dirigir la palabra.

Por último, pediría que terceras personas no entraran en esta guerra y que nos dejaran solos a los dos, como toro y torero, para darle la oportunidad al ofendido y que se defienda en nombre propio, sin necesidad de acudir a sus secuaces. Tampoco, todo sea dicho, encuentro yo como muy viril el que dos tíos saquen la cara por otro, frente a la pelea que le plantea una mujer.

La condesa de Estraza

Anónimo dijo...

Apasionante,
bonita,
el que firma ANÓNIMO
¿no será el menda este
en persona?

Beatriche

Anónimo dijo...

Conozco alguna hazaña de este personaje, a una amiga mía la dejó tirada y la destrozó la vida.
Siga asi, condesa de Estraza, ja,ja,ja,
a este tipo de hombres al final de su vida siempre les llega una mujer que se venga de todas las demás.

MARIA

Anónimo dijo...

coincido con Beatrichey
creo que el que firma ANONIMO
no es otro que el tal
para cual
Pascual.
De lo contrario es un allega@
pues asegura que
tu,
mi hermana,
faltas a la verdad...
luego conoce de qué va
el rollo.

Pedazo de serial
ando loco por leeer
la siguiente entrega.

El Sete

kalikatres-claridad-kalikatres dijo...

Sra. Condesa, con perdon y con galanteria Vd. apesta a rancio entiendo que no le guste tomar notas pues ¿que escribiria?.

Yo no soy un fan de PepeCarlos y hasta una vez me encabrone con el, quiza fue por sacar de quizio una informacion no contrastada y no conocer a la persona, si los dos son aristocratas pues PepeCarlos con su imagen excentica demuestra unos modos y categoria que no demuestra Vd.

Si algo me enseño PepeCarlos es modestia capacidad de no tener rencor y si de dialogo, estoy de acuerdo con el en muchas cosas y no coincido en otras pero ha demostrado sobradamente que se puede hablar y razonar sin mear fuera de tiesto cosa a lo que yo como Vd. soy aficionado, pero personas como PepeCarlos me han enseñado hacia donde apuntar el chorro.

En estos momentos estoy llevando una lucha personal que creo justa y no en Madrid y que PepeCarlos apoya lo que yo critico, pero tengo la seguridad que sin con alguien podre dialogar y razonar el asunto con calma y señorio es con el.

A mi ser un caballero no me importa en lo absoluto, por eso escribo lo escribo y digo lo que digo pero lo asumo, no es cuestion de cultura ni educacion es cuestion de forma de ser, no busco metaforas al pan pan y al vino vino, PepeCarlos hace lo mismo pero ademas sabe hacerlo con algo a lo que Vd. y yo renunciamos educación.

Hay que tener capacidad en que si alguien esta por encima de ti reconocerlo, en toros no se quien sabra mas si PepeCarlos Vd. o yo, pero desde luego le reconozco al Sr. Conde ejerce como tal la virtud que tanto a mi como a Vd. nos falta educacion.

De verdad me he quedado pasmado al ver su blog porque mas que un blog parece una verduleria, al mio lo pueden calificar de casa de mujeres de vida alegre, lo asumo, cosa que Vd. no hace con su verduleria.

Lo curioso es que hay gente que tira la piedra y esconde la mano, lo que no es su caso, y son los que apesar de pelotear a PepeCarlos incluyen el enlace de su persona enlace cuando no incluyen el mio porque en lugar de estar con ellos estoy en contra.

Pero si una vertud tengo es que el amigo de mi contrincante necesariamente no debe ser mi enemigo.

Como siervo de la gleba beso a Vd. su mano, cosa que con PepeCarlos jamas he necesitado.

Hay casos de personas que por su escaos valor moral y etico no puedo dejar de al igual que Vd. mezclar churras con merinas, pero yo acepto las criticas y hasta insultos porque en el fondo se que mi actitud molesta, pero Vd. tira contra quien no comparta su opinion, cosa para mi lamentable.

Anónimo dijo...

A una mula falsa como la estrazosa hay que darle puerta, y cuanto más lejos mejor, porque nunca se sabe hacia donde va a tirar la coz. Es una tarada, y quien se divierte y la jalea para que siga ejerciendo como tal es una mala persona.

Anónimo dijo...

Por partes voy, kalikatres-claridad-Kalilatres.

Ante todo, al elemento humano causante de este conflicto que nos atañe, le voy a levantar esta tarde el palo. No deseo su "muerte" por asfixia, sino que mi proposito está en conseguir que palme de vergüenza.

Difiero, este gachó nos es un hombre bien educado, es un hombre con buenas maneras, muy buenas, extraordinarias, ¿cómo no va a tener buenas maneras un hijo de tan augusta madre? Pero la buena ducación, entiendo, lleva consigo otros componentes: como el dar la cara en el momento debido, el asumir compromisos, la cortesía ante un semejante presuntamente más débil, y, entre otros muchos, la no denegación de auxilio cuando ya sólo nos queda rezar. Falta esta última contemplada hasta en Derecho.

Decía que a este tontito le voy a dar un respiro, pues a través del tiempo y de las cabilaciones, he llegado a la conclusión que su marrana forma de comportarse conmigo y con gente a la que yo quiero mucho, se debe a que estuvo muy mal aconsejado. Seguramente por parte de alguien que me consideró en su momento como un enemigo excesivamente pequeño
-normal, mujer y pobre- dado el poderío social de este chalao. Morralla que le rodea, como usted bien dice, pelotas y lameculos de la degenerada clase titulada, que tantos abusos históricos viene comentiendo contra la población de la que vive.

¡VIVA LA REPÚBLICA!

Reconocerán los lectores y podría darse que a usted también le ocurriera, Kalikatres, que la pauta acerca del culebrón, a seguir, me la están dando ustedes, los que intentan defender a un un ser que, ante mis ojos, no tiene defensa posible. Así, nadie me acusará de nada si, aprovechando la coyuntura que usted me brinda, empiezo a contar hechos concretos y de una vez por todas.

Yo tuve una relación sentimental con este hombre, fue larga e intensa, terriblemente intensa (él y yo lo sabemos)y basada únicamente en la mentira por su parte. Cuando aquella relación llegó a término, él, para comúnicármelo, acudió a un amigo común -concretamente a un ex miembro de la Asociación el Toro de Madrid- para que me dijera lo siguiente:

"Dile a C.E. que se acabó, que he optado por la solución mas convencional, me quedo con mi esposa", y no he vuelto a tener noticias suyas al respecto.

Aquellas palabras las tengo como a escoplo grabadas en el la piedra del hueso de mi frente, como esas inscripciones romanas que se pueden leer en latín en los Arcos de Triunfo.

Atentamente, Kalikatres.

La condesa de Estraza

Anónimo dijo...

Tu anónima oposición,
querida,
te lo está dando
todo hecho,
a mi me recuerda
a la de Rajoy.

Beatriche

Anónimo dijo...

Kalikatres, su segundo comentario, recién recibido, me sigue encantando pues no sé por qué me da la impresión de estoy ante un tío. Pero no lo voy a editar, sencillamente porque usted pone a escurrir a un tercero y comprenderá que bastante tengo yo con mi guerra como para meterme en las ajenas.

Me piro a la tertulia taurina, salgo contenta pues llevo, sobre todo, la conciencia muy tranquila. Chicos, compañeros de velador, tratarme esta noche con cariño que voy muy delicá.

La condesa de Estraza

Anónimo dijo...

Ahora es cuando empiezo
a enterarme del contenido
de este blog,
ya le dije que entré,
porque me gustó su nick,
clásico y apropiado
para una señora,
para más tarde quedarme
prendado de su prosa
pues tiene usted
el don para expresarse
por escrito muy bien.
Está en su derecho
de echar para fuera
esa congoja,
puede y debe,
y como profesional de la medicina
le aseguro que le vendrá
muy bien.
Condesa de Estraza,
me la figuro a usted
como una mujer muy guapa.
Un abrazo.

Su FIEL lector

Anónimo dijo...

Condesa,
porque pienso que esto de condesa tiene que joder algo, ya me extrañaba que una mujer con tu,
a la que el abonado venteño de siempre,
conoce desde cría,
estuviera perdiendo los papeles
por una chorrada.

Leña al mono...
Estoy contigo,
si necesitas algo ya sabes donde nos tienes.

Andanada del 9

Anónimo dijo...

No me extraña nada que el señor conde le dijese mediante persona interpuesta que prefería a su esposa (la de él). Si tras un tiempo prudencial llegó a conocerla a usted la mitad de lo que la estamos conociendo los asombrados internautas, la espantada se justifica sobradamente.

Señora condesa virtual, tápese y deje de hacer el ridículo de una vez. Produce vergüenza ajena. No haga caso a esas personas que le ríen las gracias, ya que existe una alta probabilidad de que luego se desternillen por detrás a su costa. Todo esto es patético.

J., un aficionado lector de Madrid, abochornado pese a no conocerles ni a usted ni al señor conde.

Anónimo dijo...

"Que dejara de quererte,
ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy,
me mandaste a disí,
ay, que dejara de quererte..."

Condesa, es usted un símbolo camaronero absoluto. Viva José Monje Cruz, y las enseñanzas que deben prevalecer para hacer frente a tantos señoritos que siempre va a pner sus ojos allá donde la poesía escoje a las musas.

De Camarón

Anónimo dijo...

Y el otro votando en premios,
hay que joderse.

Grada del 3

Anónimo dijo...

Soy un loco de las grandes perversas...

CURRITO

Anónimo dijo...

Votando el otro en premio al toro más bravo, sí, hay que joderse, Grada del 3.

Pozo Amarillo

Anónimo dijo...

Apuesto que poco más va a contar en su blog la Condesa pues detrás de todo esto solo hay una intención comercial. Sé trata de calentar el mercado pues sé de buena tinta que tiene escrito un libro, acabado, contando esta historia con todo género de detalles. Trufada con algún asunto familiar del tío este, donde hay maltratos físicos, muy duros, del duque a la duquesa, asunto que se conoce muy bien por la zona de Ciudad Rodrigo donde ella ha estado investigando. Me cuentan que el libro es demoledor, muy fuerte, y que va a escandalizar el mercado, y que sale a relucir todos los vicios, trapos sucios y miserias antiguas de una de las familias más importantes de este país.

Todo lo que vamos leyendo aquí
se debe a ir creando ambiente para vender ejemplares, que están tanteando el mercado a nuestra costa... ¿Tarada? si tarada, ja, ja y ja, si aqcsesta mujer es muy inteligente.
PATRICIA

Anónimo dijo...

Ando preocupada desde ayer que puse mi comentario por si acaso te he podido perjudicar. Tú sabes mejor que yo que lo de los malos tratos es VERDAD, tira por ahí que es donde está la miga que valor y pluma para contarlo te sobra.

Condesa, tu página de hoy en la Gaceta es magnífica.
PATRICIA