miércoles, 22 de marzo de 2017

NO al indulto



Momento inolvidable: 
muerte del toro Cumbreño, de la ganadería de Manolo González, estoqueado en la plaza de Madrid por El Niño de la Capea en la feria de San Isidro de 1985.

3 comentarios:

Eugenio Vidal dijo...

Cuando el toro es indultado, el matador no tendría que recibir ningún trofeo.
Porque la faena no ha sido terminada.

frascuelo77 dijo...

Buenas Condesa.

Esta fiebre del indulto es abrir la puerta al final de los toros tal como lo conocemos. Cuando la excepción deja de serlo, se convierte en ley.
Muy serio el tema. Realmente estamos hablando del corazón del sentido de la fiesta. Casi me hace filosofar con conceptos de relativismo y verdad.

Un saludo

Frascuelista

Juncal dijo...

Señora condesa, diez años después he vuelto a leer su libro sobre Lupe Sino y Manolete. Extraordinario, valiente, manoletista convencida: una maravilla que solo podía escribir una mujer tan Valiente.
Enhorabuena. Las grandes faenas permanecen siempre en el corazón de los aficionados.