jueves, 4 de marzo de 2010

Carabanchel: el toro I

Que me perdone la audiencia varonil, pero yo a los toros los veo exactamente igual que veo a los hombres y será por eso por lo que vengo observando desde siempre a unos y otros, sin llegar por ello a conclusiones absolutas ni dignas de reseñar en este momento.
A mí me gustan los toros bajitos y con la edad cumplida. Anchos de pechos, sin depilar, 'degollaos', cornalones, con morrillo el justo, pezuñas de pata de cabra, finos de cabos, sin barriga, de culata breve a lo Clint Eastwood con un rabo que le llegue al suelo en constante movimiento, y, de todas la capas posibles, mi preferida es la cárdena.
Si se emplaza de salida, mejor para mí, aunque le exijo la nobleza de la entrega mientras se ve sometido, alerta siempre al menor descuido y si hay que meter una corná, va y se mete, y se recibe.
¿Cómo olvidarse de la salida al ruedo del refregado retaco Joyerito y cómo lo recibimos en Madrid a su llegada?
El toro de hoy está desfasado por arriba, como los baloncestistas, siendo el toro más lanzador de peso que encestador. Nunca el toro bravo, una especie menuda como todas las muy rápidas, tuvo semejante volumen ni se vio tan fuera de tipo. Inventada la trampa de la tablilla por los ganaderos por cuestiones de rivalidades de mercado, los taurinos, linces sin peligro de extinción, se dieron pronto cuenta de la bicoca y mientras complacían las exigencias de las NNGG de aficionados, daban con un mastodonte que no se mueve. Que es lo ideal para cualquier lidiador roneante y otras hierbas con coleta, ya que el peligro del toro reside en su movimiento, en su capacidad de embestida continuada, en la repetición, en que no se haya recuperado uno de un cate y ya tengas encima el siguiente. Toros chicos, íntegros y rápidos de acometida, cada uno fiel reflejo en hechuras de la familia a la que pertenece, con pies, pues todos sabemos que existen por nuestros alrededores algunas sabandijas que encampanadas meten miedo, mientras a verdaderos armarios humanos les puede usted hacer tranquilamente el teléfono del gachupín Arruza, sin que se inmuten.
Tan lamentable panodrama más o menos se llevaba bien hasta la aparición del crimen de las fundas. Estamos ante la humillación total al animal perpetrada en nuestra jeta, un satánico invento de la lumbrera del mayoral del ebanista Gallardo, con el mueco rodando por esas dehesas bravas a todo trapo y científicos con batas verdes, mascarillas de enfermeros y guantes de latex, aplicándole a mansalva la siempre sospechosa ciencia de la farmacopea al rey del encinar.
Qué razón tienes, Juan Sánchez Fabrés, y que seas tú precisamente el que alza la voz sobre el manejo que sufre el toro de lidia y tanto manoseo y venga manoseo, parece mentira pero se te agradece, tron.

(La foto, que queda un poco descolocada como ilustración pues no pensaba una que derivaría por aquí el presente texto, es de lasventascom)

6 comentarios:

ludo dijo...

a quien se quiere engañar este montadito zootecnico amorcillado parido por una vaca de sala de fitness y un toro de la ganaderia playmobil ?
velador un buque insigna y este truco uno de carga.
taurinos : mentirosos. que seais castigados por siete generaciones.
un beso, condesa ( su descripcion de la bravura, sin mover una comilla ).

ludo

La condesa de Estraza dijo...

"Taurinos: mentirosos, que seáis castigados por siete generaciones". Pero Ludo, tío, que arte más grande and sabio a la hora de maldecir.
En otro orden de cosas, ¿te has fijado en la cara de bravo del toro Velador?

La condesa de Estraza

Javier dijo...

Es un placer siempre visitar su casa, que digo, su mansión, señora Condesa.
En su capacidad inmensa, vedada a los grandes anfitriones, siempre nos convida Vd. con algo que te alegra el alma, más en estos días de tristezas, nubes y pocos claros que acechan el duelo.
Me hizo torear con Paula y luego me dejo asintiendo durante horas con la descripción más brava de la bravura, y la más cierta de la nobleza.
Gracias.

ludo dijo...

si , cara de bravo.bien hecha,fina y proporcionada. mirada alta, cuello orgulloso con dos puñales que sin ser de giraldas que defiguran a la harmonia ,al menos parecen decir : " aqui no se permite licencia o burlas".
en una palabra : un toro.

ludo

La condesa de Estraza dijo...

Javier, bienvenido y ya sabes que estás... en tu mansión. Por que ¿dónde va una condesa con grandeza de España sin fastuosa mansión para recibir a los amigos?
Gracias por el comentario, ya sabes que retomaremos el tema de la faena de Rafael de Paula y se comentará el video en el que pillo punto muy serios. Por otra parte al describir el toro en esta entrada intenté hacerlo por fuera. Si te ha gustado la pincela que me pegué acerca del comportamiento, me alegro mucho. Pero sobre lo que lleva el toro dentro también se hablará en otra ocasión, ahora que los del Lobby ya no pasan por aquí insultando, vejando, agrediendo, acosando, en una palabra maltratando, porque me imagino que medio deben haber considerado cuales pudieran ser mis intenciones en un futuro próximo.
Perdona el rollo, Javier, pero soy una escritora que aprovecha el menor material para contar lo que desea contar.

Ludo, neutralizado ya el Lobby con algún destacado miembro con todas las papeletas para resultar 'estardó', en este blog se va a hablar de toreo específicamente de aquí por delante y cuando toque contaremos como a Velador -único toro que yo he visto- se le tuvo que echar hasta un perro para reducirlo.

A los demás lectores rogarles paciencia respecto a la entrada prometida sobre el toro de Carabanchel que está anunciada. Si les parece la hacemos extensiva y la adobamos con el toro de Olivenza, y así caemos de patas en la actualidad más actual, que diría el payaso de Fernando Polo, de Zaragoza.

La condesa de Estraza

Noelia Jiménez dijo...

Me encanta la descripción de su toro ideal. ¡¡Me la copio!!