jueves, 31 de julio de 2014

Te recuerdo

Todos los días me acuerdo de ti, antes, en vida, y ahora. 
Todos los días por lo que sea vienes a mi memoria, Antonio, todos, y te sigo pidiendo cosas que unas veces me concedes y otras, no.
 Hoy hace un año que murió Antonio Corbacho, a 31 de julio, día 
de San Ignacio de Loyola, con
mi felicitación de paso a Ignacio Álvarez Vara, Barquerito, 
otro grande, otro amigo de verdad, 
que me invita siempre por San Isidro cuando nos vemos
 a la feria de Azpeitia y por unas razones o por otras nunca cuaja, hasta que cuaje.

jueves, 12 de junio de 2014

¿Zahariche a los Tribunales?

Que creo que ha dicho Simón Casas, y digo creo porque ignoro por completo el caso con el que me acabo de topar en twitter de sopetón, que le va a meter un paquete por el "cosco" a los hermanos Eduardo y Antonio Miura por no sé qué motivos de una corrida, o lo que fuera aquello, que entre unos y otros soltaron en Nimes días pasados.
De lo cual me alegro mucho, soy de las de "cuando riñen los ladrones, se descubren los robos", muy peliculera además, así que si esto fuera de tal modo y no un farol de monsieur, nos viene al pelo. 
Porque si después de pegar ese bocinazo el galo, quedara todo en aguas de borrajas y los Miura no se emplazaran en los medios encampados, no tomaran las medidas oportunas en la misma proporción y por el mismo cauce, esto si que olería a chumusquina no hasta más allá de los Pirineos, sino hasta casi llegando a Mongolia.

lunes, 9 de junio de 2014

Un respeto a ella



Una gran artista, inmensa, para mí, que no soy coplera, la mejor después de Marifé de Triana, Marifé más al sentimiento desgarrado con una voz colocada a capricho en la nariz que me atolondra, ella más a la cartera -o leona- según todos los indicios.
Isabel Pantoja es una mujer en este momento metida en el centro exacto de un laberinto y con eso mucho cuidadito, viuda de Francisco Rivera, Paquirri en los carteles, matador de toros y figura del toreo indiscutible, muerto en la arena, y aunque sólo fuera por eso pido para ella respeto. 
Juicios paralelos, no, no lo permitamos cada uno en su medida, que se pare esta maquinaria atroz del escabeche avinagrado, que un ser humano por muy malo que sea no es una piedra.
No conozco de nada a Isabel Pantoja, aunque tenemos una gran amiga en común, a la que lo único que le he oído decir de Isabel, en una ocasión y con cuatro palabra, fue que era una gran mujer, y yo a mi amiga la creo, porque yo sé lo que es para mi amiga una gran mujer. 

Recogiendo velas

El galgo Zahonero, ¡esos vacíos!, ole, de Miura, lidiado ayer en Madrid

"El río Guadalquivir
pasa por Lora,
pasa por Lora, Lora del Río,
y dicen que hay allí
un barquerito,
un barquerito,
mu presumío..."

Me sorprendió la corrida, mucho, para bien, no me la 
esperaba así, y es que una para empezar viene 
desde largo mosqueada 
con los pitones de la ganadería. Dicho lo cual, sólo me queda felicitar 
a sus criadores los hermanos Eduardo y Antonio Miura.

viernes, 6 de junio de 2014

Un toro

Majito, de la ganadería de Victorino Martín, número 94, de 538 kilos de peso, cárdeno, que saldrá en quinto lugar y dicen desde antiguo que no hay quinto malo, y que lidiará Antonio Ferrera esta tarde en la plaza de toros Monumental de Madrid.
Ahí lo tienen, cuadrado como un soldado raso de la Legión a punto de entrar en combate, con cara de cabo furriel y con el porte de un General, que luego saldrá Majito como le dé la gana de salir a Majito, pero eso es un toro bien criado, bien presentado, y con las señas de identidad originales de su sangre.
 Se advierte que los pitones en foto no se los veo
bien vistos, si eso luego hablamos.

jueves, 5 de junio de 2014

Más asuntos personales

 Les recuerdo de nuevo para que no se olvide nadie de que la Mari Puri, la de la casquería Mari Puri, misma fecha coincidente con el soplamocos de la reaparición en Madrid de José Tomás que los noqueó, año 2008, que se boicoteó por adelantado, o seas, ayer mismo, soy yo. 
La Mari Puri es quien aquí firma, que hasta el cruelísimo cartel presente me sacaron y propagaron por la red y la trama y los motivos del acoso que sufrí aún no están claros -su autor principal es un ser desconocido para mí- pero puede que algún día me lo tenga que explicar el 'pringaíllo' frente a frente.
Esto que digo aquí, a pecho descubierto, a la cara, lo sabe media plaza de toros de Madrid y parte del extranjero, así que dejaros de refilonazos mariquitas y de insinuaciones de marujonas, cobardes, que sois una banda de cobardes, siempre parapetados en el tirar la piedra y esconder la mano, dentro de un recinto sagrado como el venteño donde la sangre mana, templo que fue y en el cual desde la boca de riego hasta la última teja del tejado se precisan hombres valientes con urgencia.
Así, la pregunta que se impone, donde podría residir la explicación del panorama que se aprecia tan desmoralizado por estos arenales, no es otra que esta: 
¿qué autoridad tenéis vosotros, talibanes de chapita, para pedirle a los toreros gallardía en el ruedo si luego, en vuestra vida como ciudadanos, ante la mínima respuesta del destino, ante el toreo cotidiano de cada cual y existen toreros de personas y de cosas, sois una banda de gruperos desalmados que los de la Mara Salvatrucha a vuestro lado me resultan pelargones?
Yo ni miento ni traiciono, siempre aviso, como los bravos, soy una mujer de paz que no se mete con nadie pero que tiene el instinto de defensa medianamente desarrollado, una mujer pacífica, que no pacifista, así que también os recuerdo que decía yo estos días atrás que la historia de los comatosos tendidos de plaza de Toros Monumental de Madrid, desde el inicio del siglo XXI, está siendo escrita y revisada por mí. Con nombres propios, hechos y situaciones escrupulosamente taurinos pues yo no me meto en la vida personal de nadie, salvo el hecho mío particular como hilo narrativo, experiencia de la que soy dueña y señora, y como dice mi siempre adorado Joselito Arroyo, ay, José, con media docena de tíos como tú arreglaba yo este zafarrancho en cuatro minutos, "en mi hambre mando yo", torero,
he mandado y mandaré.
Y no estoy sola en el proyecto editorial, que hay un personaje tapado y que cuando llegue el tiempo de que el material pueda ver la luz y sea descubierta su identidad, va a sorprender el regate de la condesa de Estraza una barbarité.

SOS: vivo en un mundo sin memoria, en donde 
el hombre actual ha olvidado 
sus acciones cometidas hace 
nada, no las reconoce, no las asume, Dios se apiade de nosotros.

Nota: como aquí hay miga para escribir 
un tocho, p'a hincharse pues las ramificaciones llegan hasta la pericota, 
aprovecho para decir que ayer me enteré de que la escritora Cristina Padin 
tiene blog, así que se avisa de que en cuanto aparezca por 
esa puerta el enlazador oficial de este espacio, será incluido 
en la barra de recomendados.

miércoles, 4 de junio de 2014

¿Dónde están los toristas?

Tan piantes ellos, con esa superioridad fruto de la más completa ignorancia, ante el estrepitoso fracaso de todo lo que promocionaron sin pudor ninguno o el triunfo de aquello que venían descalificado por sistema hasta llegar a hartarnos, toros y toreros a capricho, el amiguismo melón, ay, qué mundo este,
 ¿les habrá comido la lengua el gato? 
 Miren lo que dice José Ramón Márquez en su crónica de la corrida de ayer, copio y pego:
 "Suele contar Vicente, viejo aficionado, que cuando él iba a ponerse a explicar a su padre una corrida que había visto aquí o allá, éste siempre le decía: “Cuéntame sólo lo que han hecho los toros en el caballo”. Quien quiera salvar esta corrida de hoy, que intente explicar su juego en varas y después hablamos".
Pues bien, eso que narra Márquez que le dice Vicente que le pedía su padre cuando le daba cuenta de una corrida que había visto aquí o allá, ese hombre, padre de Vicente, era mi abuelo Ignacio.
La crónica entera: aquí

domingo, 1 de junio de 2014

Hoy es domingo, señores



Hoy domingo no voy a los toros, sigo en la turca bajo los tejados, ahora con Bambino, y no voy porque prefiero mil veces a Bambino que a El Capea, así me maten por Salamanca.
Pillen compás.

sábado, 31 de mayo de 2014

Las pulgas de Abellán


  Miguel Abellán, con el pitón del toro, ya picado, a la altura exacta de las cejas

La corrida venía precedida por una campaña orquesta por la banda de música del twitter, pues los del twitter son especialistas en tirarse en plancha y pegarse unos barrigazos de la leche, y la corrida resultó una corrida muy interesante de ver y de analizar, por muchos motivos, toreros y no toreros, una corrida que también nos sorprendió a aquellos presentes que nunca nos adelantamos a los acontecimientos hablando de toros, pues nos enseñaron que en una actividad cuyo factor principal es la muerte puede pasar de todo lo pasable, 
y agoreros, los justos.
Twitter y el Plus son como Joselito y Belmonte: algo indivisible.
Una campañita tópica, llena de prejuicios de los jueces supremos de las redes sociales, invento que va a llevar a la ruina a la humanidad completa, a largo plazo, mientras que va a achicharrar ya mismo a algún figurante en particular hecho carbón ante nuestros ojos, y tiempo al tiempo porque aquí hasta la paredes oyen y chivatos haylos en cantidades industriales. 
Tópico y tópico y vengan tópicos -¡a ver!- y el tópico de tópicos residía ayer en que los animales eran de sangre Domecq procedentes del encaste bodeguero, con uno en el cartel que había salido en "Mira quien baila" como si salir en "Mira quien baila" fuera un delito para estos guardianes de la integridad folowers o incapacitara para matar toros, 
otro un murciano al que nadie conoce salvo el personal venteño que nos curramos la temporada entera, y un valiente mexicano inédito por esas plazas de Dios, al que aquí se le quiere mucho.
El que debe de tener malas pulgas por un tubo y eso es muy bueno para ser torero si se paga con el toro, es Miguel Abellán, que se jugó la vida sin trampa ni cartón ya en el primero de la tarde, de rodillas en chiquero y la imagen de David Mora rondándonos, aunque saliera de la batalla como un trapo llegando a la enfermería con una cornada en la axila, tras finiquitar gallardamente a su enemigo, y el riñón herido a punto de salírsele por la boca. 
Diera la sensación que aun sufriendo los efectos de los sedantes propios de una profunda exploración por parte de los médicos y tantos golpes en la cabeza recibidos, apareció Miguel de nuevo en el ruedo para apechugar con el toro que le quedaba y no dejar solos a sus compañeros de terna con la gayumbada del Montecillo, era el director de lidia, mientras se cruzaba por el camino con Paco Ureña que iba directo a la camilla de don Máximo con otra cornada gorda. Salía un hombre cosido, entraba otro con las carnes abiertas, y nos regalaron ambos uno de esos momentos historicos que sólo se viven en esta plaza de Madrid y que nos recuerdan que el estar allí, en ese sitio y a esa hora, es un regalo de la naturaleza por el que merece la pena vivir.
No me gustó la corrida, pero la corrida no fue aburrida ni decayó un segundo, corrida de muchas lecturas, mular, caballar, mular por las hechuras, caballar por el tamaño, hubo un brevísimo espacio de tiempo durante la faena de muleta de uno de los garlopos de Joselito Adame, el toro ya picado, luego mermado, en el que se perdía la figura del torero empequeñecida frente a la mole, en una desproporción que nada recordaba el intocable equilibrio entre las fuerzas, deforme el conjunto por completo, visualmente alejada totalmente la composición de lo que debe ser un hombre frente a un toro.  
Toros, sí, pedazos de toros, pero no toros de naturales, toros para doblarse con ellos, sobre las piernas el toreo todo, por la cara, doblándoles el cuello sin compasión a base de cintura, a sobarlos sin respiro, con torería, nada de estarse quieto frente a ellos ni de intentarlo, para en cuanto se pueda y mejor pronto que tarde montar la muleta y meterles media lagartijera como buenamente se pueda, sin perder la compostura y arriba.
¿Hubiera aguantado hoy la afición venteña esas prácticas trogloditas de la era del cromañón?
Esta es mi duda.      

Alarmo: se da el caso de que llega uno y le hace con 
el móvil una foto a la corrida en los corrales, 
¡desde arriba!, 
y va el que sea y apuesta por un toro, tirándose su correspondiente rentoi 
en el twitter para presumir ante los amigos. 
Así las cosas, se ruega a los escasos twiteros 
que crean opinión, que encaucen a los más jóvenes y contribuyan a
 su debida formación como aficionados, imponiéndose la cordura.
Lo contrario es letal cara al futuro.

viernes, 30 de mayo de 2014

Tal día como ayer



Con los seis bueyes horripilantes que salieron ayer en Madrid, me pasa lo mismo que me pasó con la corrida de Montalvo: o determinados ganaderos de los que están arriba se plantan, o hambre para los nietinos o los sobrinos nietos, y a dividir el encinar se ha dicho en parcelas urbanizadas y con chalet para que pasen las vacaciones de agosto los descendientes.
Moisés, ¿quién reseñó la corrida?
Castella es un torero al que siempre veo como borroso, a ver, es francés. Y Manzanares, un gran estoqueador que ayer no pudo con las presiones y con las presiones hay que poder, que torea exactamente igual que la tropa, pero que a él la nueva afición madrileña y esta feria se están echando de menos muchas caras de venerables ancianos aficionados, y no se lo perdona Madrid a Manzanares porque es guapo.
En cuanto a Alejandro Talavante, uno de los hombres más inteligente que he conocido, puede romper el día menos pensado en un torero muy grande, de los grandes, y podríamos encontrarnos ante el personaje escogido por el Más Allá para poner las cosas en su sitio. 
Otra vez la misma historia, que generosa es la Providencia con la Fiesta y cómo nos pone a prueba, deberíamos alabar a Dios. 
Si esto que barrunto, el galgo Talavante supiera, quisiera y pudiera llevarlo a la práctica, se rogaría desde este humilde espacio que tanto taurinos del poder como afición talibana, el gordo y el flaco, y ya que estamos jugando con fuego y es hora de mirar cada uno para sus adentros, no le pusieran entre unos y otros más duro el camino de lo que ya es a este esquelético Guadiana de Badajoz.   
Curiosidad, ¿está por fin el fotógrafo de Chopera editando
 las fotos a sangre en la página web de la plaza?

jueves, 29 de mayo de 2014

Asuntos personales

   
Tomillero, de Ibán, muy bravo, el toro de Madrid

Ni toro Tomillero ni leches, ya hablaré de él, ese toro a mí no se me olvida, pues antes que nada deseo hablar de mí, y de mi caso en Internet, ya que mi caso refleja a la perfección la catadura moral de la inmoral afición venteña de nuestro tiempo, la de la ya olvidada chapa en pecho, y ahora van y taurinizan ustedes los acontecimientos que evoco. 
Así, traduciendo unos simples hechos personales, que afectan únicamente a una abonada más, yo, comprenderán a la perfección las malhadadas reacciones de los tendidos venteños que desde principios de siglo, más o menos, vienen mostrándose: sol de protagonista, la sombra observándolos.
Lo mejor de todo, nene, papel grande para apuntar y memoria grande para recordar, peste de citas, citador. 
Total, que la que aquí firma el 23 de mayo de 2012 al término del festejo y de camino a buscar un coche aparcado por la zona, entró en el bar Waniku, de la calle Bocángel de Madrid, para ir al baño. En la puerta, un grupo de aficionados al fresco estaban tomando cañas, con un danzante de abolengo y de cuyo nombre no quiero acordarme moviendo la coleta más en plan caniche que nunca, cuando va el danzante y tuvo los santos cojones al verse arropado por los amigos, de saludarme muy atento. De mi boca salió sólo una sola palabra, una, que no la pongo y no la pongo porque el andoba en cuanto te meneas te mete un juicio que te cruje y yo creo que ya vamos por el quinto, una palabra, decía, única, solté, esa palabra que escupida por boca de una mujer, deja a un hombre seco. 
Pasé al baño, me recompuse y salí de nuevo cuando calculé que los acompañantes que había dejado atrás con las urgencias meódromas habían llegado a la puerta del garito y podrían ampararme, como así ocurrió. Eran mi sobrino Carlos, sobrino de sangre, y mi sobrino Alvarito, en acogida, dos armarios treintañeros ajenos por completo a lo que allí se cocía, luego sin arte ni parte.
Bien, ya el trío junto, salimos como pudimos del grupo, cuando al llegar al final del corro una joven y zancuda patilarga, de nariz de ave, me soltó dos insultos como dos lapos que se me pegaron en la cara como dos sellos y que en el hueso amarillo de la frente llevo grabados a escoplo, se advierte. Con mofa general hacia mi persona, todavía me retumban las carcajadas, agachando nosotros la cabecita hasta vernos libres, no sin antes implorar yo que no se volviera como toros ninguno de los dos mozos que me escoltaban.
No para ahí la cosa, meses después, en octubre, en un acto del CEU, alma mater de los ciclos invernales tras Rafael Cabrera mi amiga Beatriz Badorrey, parte del grupito haciendo piña tal que suelen, y, de nuevo, encontronazo. La parte del grupito como siempre del resto separada, como los toros de muerte, mientras que el grueso del los asistente al acto nos alpisteábamos a escote, hablando sanamente de toros y de toreros.
Los Íntegros, como se calificaban a ellos mismo en otro tiempo -eso, eso, el toro íntegro y el hombre corrompido- y ya que yo le dedique una entrada por entonces a Beatriz debido a un homenaje que le dio la Universidad a Ángela Hernández, Ángela en los carteles, es que no me dieron ni respiro, son acosadores, y por aquí entraron a saco por tal causa, pegándome cachiporrazos como si servidora fuera el muñeco del pimpampún.
Todo, con la bajeza de decir que en aquel bar, con aquel grupo de amigos aficionados alternando como la primera, gente a la que conozco de toda la vida, ellos aparte como queda dicho, yo estaba desplazada, despreciada, rechazada, y me encontraba sola.
En aquel grupo de íntegros al que me refiero, los que entraron por aquí como rayos a martirizarme y se entiende que uno de ellos por lo menos sería el autor de la marranada pues de lo contrario no se encuentra explicación y están los textos muy acertadamente publicados en este blog, había cinco personas, y estos son sus nombres:
Gloria Sánchez Grande, Rubén Sánchez, de la Asociación el Toro de Madrid, del blog reflexionandoalaverónica y en las redes Cartujanillo, Óscar Escribano, bloguero y por @alonsodeiniesta conocido, Pedro del Cerro, @dominguillos, y Juan Pasmo de elrincondeordoñez.blog, señor al que libero de toda responsabilidad, pues le tengo por un tío.
Continuará no se sabe
   cuándo (pues me queda mucho que contar, mucho) y dependiendo.
Reiterándose que taurinicen los hechos para
 mayor comprensión de la pelotera venteña.
 Foto: elrincondeordóñez